Murmullo
Interminable entre tiempo y silencio
En esa eterna agonía,
Entre el humo y el vaso
Cómo un beso y un abrazo
Cuál añoranza que llega
A la eterna primavera.
Se derrama el vaso
Y el vino parece,
La sangre que vierte
De pronto despierta
De nuevo al presente
Allí en el rincón
Rezonga despacio
Un tango, un bandoneón.
Siempre está en el viejo boliche
Cargando la culpa
Ahogando en el vaso
Entre humo y tabaco
Rompiendo a pedazos
Su más caro error.
Eduardo Chagas
Lobo pequeño